Del Blog de Antonio Regalado, editor de biomedicina del MIT, Instituto Tecnológico de Massachuset, tomado del artículo Here’s how long the coronavirus can live in the air and on packages (Este es el tiempo que el coronavirus puede vivir en el aire y en paquetes)

  

Una investigación revela que el virus puede sobrevivir en esas superficies durante más de tres días, y hasta uno en el cartón. Todos estos materiales están muy presentes en nuestras casas, oficinas, fábricas y hospitales, se recomienda limpiar frecuentemente esas superficies.

El coronavirus Covid 19 (SARS-CoV-2) es altamente contagioso, y es capaz de sobrevivir en una caja de cartón durante al menos un día y aún más si se encuentra sobre  acero o plástico. Una de las grandes preguntas en torno a la pandemia que enfrentamos, es cómo este virus puede movilizarse con tanta facilidad entre las personas. Se sabe que muchos virus y bacterias logran sobrevivir en objetos cotidianos, descubrir más cómo funciona este virus puede ayudar a detener la pandemia. 

Los investigadores indagan cuánto tiempo vive el virus en diferentes materiales, y también cuánto persistía en una cámara de aire. Después de esperar algunas horas y días, limpiaron las superficies y comprobaron si aún podían infectar.  Los materiales donde más sobrevive el virus es el acero inoxidable y el plástico, los virus aún se podían encontrar después de tres días e incluso bastante más. Donde menos tiempo sobrevivió fue en el cobre, famoso por sus propiedades bactericidas. Sobre este metal, el virus desapareció después de sólo cuatro horas. En la cámara de aire, los gérmenes permanecieron durante aproximadamente tres horas.

Para encontrar más respuesta, investigadores en EU se dieron a la tarea de esparcir el virus en siete materiales que son comunes en hogares y hospitales, para descubrir cuánto tiempo permanece con posibilidades de infectar.  El plástico fue la superficie en el que sobrevivió durante más tiempo, seguido del acero inoxidable, con capacidad de infectar durante tres días, de acuerdo al investigador del laboratorio de virología de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EU, Vincent Munster. Lo cual sugiere que esos materiales y esas superficies son un potencial medio para infectar, al igual que las barras de sujeción en el metro y otros medios de transporte.

Sin embargo hasta el momento no hay suficientes pruebas  de que el virus se haya propagado realmente a través de objetos. “Todavía no sabemos si es posible contagiarse del COVID-19 desde superficies contaminadas u objetos. Afirma la microbióloga de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Washington (EU) Marilyn Roberts.  

Se sabe que el virus está presente en la parte superior del tracto respiratorio de los pacientes, por lo que se puede propagar cuando tosen o estornudan, esparciendo pequeñas gotas en el aire y en las superficies. La permanencia del virus en el aire y en las superficies puede influir directamente en su transmisión, siempre y cuando las partículas permanezcan suficiente tiempo activas después de haber sido expulsadas de una persona para entrar en otra”, señala el investigador  Vincent Munster.

También aseguran que la propagación por el aire probablemente explica los casos de “super propagadores”, como parece que ocurrió en Boston (EU), donde se cree que más de 70 personas se contagiaron en una conferencia realizada por la compañía de biotecnología Biogen.

 

Se necesitarán más estudios epidemiológicos detallados para descubrir cómo se propaga el virus exactamente, pero estos nuevos hallazgos indican que, como mínimo puede permanecer en cajas de cartón como las de los paquetes de Amazon y en los plásticos de los teléfonos móviles.

Con algunos virus, como el de la gripe, basta con tocar una superficie unos segundos para conagiarse con millones de partículas virales. Otros estudios muestran que las personas se tocan la cara más de 20 veces cada hora. Las bajas temperaturas y la poca humedad permiten a los virus vivir aún más tiempo. Las autoridades sanitarias recomiendan lavarse las manos con frecuencia y usar limpiadores a base de alcohol para desinfectar las superficies. Se sabe que los coronavirus son bastante fáciles de matar; el alcohol y el peróxido de hidrógeno diluido son las armas más efectivas.

En un informe presentado en  febrero de este año acerca de lo que ya se sabía sobre este tipo de virus, investigadores alemanes aseguraron que en un minuto de limpieza de una superficie, un millón de partículas virales se podían reducir a solo 100, lo que disminuye bastante el riesgo de infección por esta vía. 

Los investigadores de los NIH compararon el nuevo virus con el SARS y descubrieron que ambos permanecen durante períodos de tiempo similares. El SARS causó un brote en 2003, pero no se transmitía tan fácilmente, lo que significa que hay otros factores involucrados en la rápida propagación del COVID-19.

Sí bien todos estos factores aún no se entienden del todo, los investigadores de los NIH piensan que las personas podrían contagiar aún sin tener síntomas y que se necesita una cantidad menor de virus para que una persona se infecte, una medida conocida como la “dosis infecciosa”. Ahora, los investigadores explican que están analizando cuánto tiempo dura el virus en los mocos, saliva y en la materia fecal, y bajo qué temperaturas y niveles de humedad.