El 31 de mayo de 2018 se dio a conocer una noticia que ha provocado otras tantas, se trata de una más de las ocurrencias del presidente Donald Trump,  grabar las importaciones a su país de acero y aluminio, provenientes de Canadá, México y Europa. En efecto 1 de junio entró en vigor un arancel del 25 por ciento al acero y uno del 10 por ciento al aluminio de la Unión Europea, Canadá y México, que proveen cerca de la mitad del metal importado por Estados Unidos. A China se le habían impuesto los mismos aranceles unos meses antes.

 

Dichos aranceles y la represalias que esos socios comerciales clave de E.U. impongan, afectarán indudablemente a la economía estadounidense. Y con ello a cada uno de sus habitantes. Todos los negocios serán afectados aunque no tengan nada que ver con el aluminio o con el acero. El precio de algunos productos que todos compran seguramente subirán.

 

Los dos metales son materia prima fundamental para automóviles, aviones y electrodomésticos fabricados en Estados Unidos. La industria de la construcción, petróleo y servicios públicos los utilizan para estructuras, tuberías y cables, así mismo para latas de alimentos y bebidas.

 

Por otro lado los expertos consideran que no es posible que la industria norteamericana pueda suministrar el acero y el aluminio que actualmente se importa. Reiniciar las fábricas cerradas no es fácil además es costoso y puede tomar años en varios de los casos.

Por lo cual los fabricantes tendrán que seguir importando esos metales y pagar los aranceles. Con ello aumentará sus costos, provocando que sus productos sean menos rentables, y si incrementan los precios de venta, simplemente perderán competitividad. Incluso si se compra en fábricas de acero o de aluminio del mismo país, esas empresas pueden subir sus precios porque no tendrían que preocuparse por la competencia de importaciones más baratas.

 

Claros ejemplo de posibles afectaciones a las empresas norteamericanas lo podemos apreciar cuando los aranceles al acero y aluminio se anunciaron por primera vez en marzo, Europa dijo que estaba preparada para tomar medidas destinadas específicamente a motocicletas Harley-Davidson, whisky estadounidense y a los pantalones jeans de Levi’s como represalia. Los agricultores también pueden verse afectados si se imponen aranceles a las exportaciones de alimentos. Del mismo modo México dio a conocer que, en represalia, fijará medidas a diversos productos, aceros planos, lámparas, embutidos y algunos productos agrícola, hasta por un porcentaje similar al nivel del daño. Y dijo que esa medida estará implementada hasta que E.U no elimine los aranceles impuestos.

 

Así mismo China había hecho anteriormente pública una lista de productos estadounidenses valorados en 3.000 millones de dólares, que incluye cerdo, manzanas y tubos de acero, sobre la que se incrementarían los aranceles.  

 

La imposición de aranceles suelen ser también una mala noticia para la cotización de  las acciones estadounidenses, el Dow Jones cayó más de 200 puntos cuando la noticia fue dada a conocer.