El acero elemento omnipresente en la vida del ser humano,  lo es precisamente por el gran número de aceros que podemos encontrar en el mercado. Su calificación es  y  ha sido un gran reto para los expertos y especialistas en acero, debido a la gran variedad y usos del mismo.   

Tratando de ser lo más  práctico posible los expertos en  siderurgia o acería, lo clasifican en tres grandes grupos  1) Por su Composición química  2) Por sus propiedades y 3) Por su uso o en qué y cómo se le utiliza; cada una de estas clasificaciones se subdivide, permitiendo definir muchos tipos de acero. En este post vemos la  clasificación del Acero de acuerdo a su composición química, y en siguiente de acuerdo a sus propiedades y de acuerdo  sus usos.

 

Clasificación en función de su composición química

 

Recordemos que el acero es una aleación de hierro (Fe)  y carbono (C)  en un porcentaje de este último que puede varias entre el 0,008% y el 2% en masa de su composición. 

Los materiales no Ferrosos no contienen hierro. Estos incluyen el aluminio, magnesio, zinc, cobre, plomo y otros elementos metálicos. Las aleaciones como el latón y el bronce, son una combinación de algunos de estos metales no ferrosos por lo que  se les denomina Aleaciones No Ferrosas.

 

 

Por su contenido de Carbono:

 

Acero al carbono. Es el  acero básico que contiene menos del 3% de elementos que no son hierro ni carbono. Conocidos también como aceros de construcción, estimando que un 90% de la producción total le pertenece, además cabe destacar que el contenido de carbono eleva la resistencia del acero e incrementa el índice de fragilidad al frío, haciendo que disminuya la tenacidad y ductilidad. 

Basados en la cantidad de carbono que contengan, se puede dividir en las siguientes categorías o denominaciones:

  • Acero de alto carbono El Acero al carbono que contiene más de 0.5% de carbono.
  • Acero de mediano carbono Acero al carbono que contiene entre 0.3 y 0.5% de carbono.
  • Acero de bajo carbono Acero al carbono que contiene menos de 0.3% de carbono.

 

 De acuerdo al porcentaje de carbono que lo constituye se tiene  también la siguiente clasificación:

 

  • Aceros Extrasuaves: Su contenido de carbono varía entre el 0.1 y el 0.2 %, resistencia mecánica de 38-48 kg/mm2 y una dureza de 110-135 HB, lo que lo hace fácil de manipular, soldar y deformar, pues es el que menor resistencia tiene. Sus aplicaciones son en materiales con deformación al frío, elementos de maquinaria de gran tenacidad, herrajes, plegados, entre otros.

 

  •  Aceros suaves: El contenido de carbono esta entre el 0.2 y 0.3 %

Es deformable a través de soldaduras específicas para tratarlo. Sus propiedades varían de la siguiente manera, porcentaje de carbono promedio de 0.25%, una resistencia mecánica de 48-55 kg/mm2 y una dureza de 135-160 HB. Las aplicaciones de esta categoría son piezas de resistencia media, embutición, plegado, herraje, entre otros.

 

  • Aceros semisuaves: El contenido de carbono oscila entre 0.3 y el 0.4 % Con un porcentaje promedio de carbono es de 0,35%, resistencia mecánica de 55-62 kg/mm2 y una dureza de 150-170 HB. Este tipo de acero al carbono es usado en la elaboración de pernos, tornillos, piezas resistentes, elementos de maquinaria y más de uso frecuente.

 

  •  Aceros semiduros: El carbono está presente entre 0.4 y 0.5 %

Con  una buena resistencia, sin embargo puede ser sometido a ciertos tipos de deformación. Contiene un porcentaje  promedio de 0.45%, resistencia de 62-70 kg/mm2 y dureza de 280 HB. Puede ser usado para piezas bastante resistentes, transmisiones, cilindros de motor así como elementos de maquinarias.

 

  • Aceros duros: la presencia de carbono varía entre 0.5 y 0.6 % 

Con un porcentaje promedio de carbono 0.55%, en resistencia 70-75 kg/mm2 y en dureza 200-220 HB. Permitiendo su uso en piezas regularmente cargadas, de espesores no muy elevados, en transmisiones, ejes, tensores, entre otros.

 

  • Aceros extramuros: El contenido de carbono que presentan esta entre el 0.6 y el 07 %.  O de refuerzo sirve  para reforzar concreto se utiliza en distintas formas; la más común es la barra o varilla que se fabrica tanto de acero laminado en caliente, como de acero trabajado en frío.