El 15 de Octubre de 2019 en un artículo publicado por el diario el financiero se informa de una inminente desaceleración del consumo mundial del acero para 2020, estimada en un incremento de sólo el  1.7%,  afirmando el hecho con estos términos  “Las acereras sufrirán una atonía económica mundial en 2020”. Atonía debido a la estimación de incremento de 3.9% para ese año. Se decía que tal disminución era producto de la incertidumbre económica mundial, por las tensiones comerciales y por los problemas geopolíticos que afectan a la inversión y al comercio. Por cierto en México en el 2019 el consumo de acero disminuyó 6%.  Pronósticos y hechos acerca del consumo de acero, que aún no consideraba a la pandemia por Covide 19.

¿Empeora el coronavirus la producción de la industria del acero?

        De acuerdo a cifras y declaraciones de la Cámara Latinoamericana del acero, Alacero, la demanda de acero disminuye debido a la caída industrial y a el aumento de los inventarios de China,  principal productor, lo que preocupa a la industria acerera latinoamericana.

       El impacto que tendrá la pandemia de coronavirus en la economía visualiza una menor demanda por parte de los sectores de la manufactura y la  construcción, simultáneamente la disminución de la actividad industrial en China ha propiciado un incremento de sus inventarios lo que llevará a una mayor oferta en un mercado a la baja

         Las medidas tomadas por el gobierno chino para contener la pandemia por Covid 19, provocaron el desplome de su actividad industrial. En el primer bimestre del año, la industria cayó 13.5%, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas de China, una caída sin precedentes. 

        Por otro lado, el comportamiento de la industria acerera ha sido diferente. En el primer bimestre de 2020, China produjo 154.7 millones de toneladas de acero crudo, un alza de 3.1% comparado al mismo  periodo de 2019.  

       El alto nivel de automatización y digitalización de la producción acerera de  China ayudó a reducir los efectos de la ausencia de empleados a las plantas, por lo que no experimentó recortes severos. 

El gobierno  Chino aunque ofreció estímulos fiscales y facilidades para ayudar al reinicio de operaciones en negocios y plantas productivas,  los resultados, han sido limitados.

      Se dice por expertos que no importa que  tan fuertes sean los estímulos, solo funcionan cuando la gente puede trabajar y desplazarse, por lo cual y por el momento es imposible por la pandemia de coronavirus.  Los esfuerzos del gobierno para apoyar la economía no han logrado revivir la demanda de acero.  

         La combinación entre la baja demanda derivada de una menor actividad industrial y la mayor producción acerera ha aumentado los inventarios de los fabricantes y comercializadores chinos, tanto de aceros terminados (tubos y barras especiales, perfiles pesados y rieles, etc.), como semiterminados (planchones, tochos y palanquillas) que derivan del acero crudo.

      Al cierre del primer trimestre los inventarios alcanzarán los 100 millones de toneladas, lo que puso al mercado chino bajo una enorme presión en el 2o trimestre, y causará mayor presencia de sus productos en el exterior en los meses siguientes. Al ser  China  el mayor productor de acero del mundo, cualquier cambio en su actividad tiene un impacto en el comercio mundial del acero. 

        Latinoamérica es uno de los principales destinos de las exportaciones de acero chino y los miembros de Alacero han pugnado en contra las importaciones en desigualdad de condiciones del producto asiático. A finales de 2019, se tenían 74 demandas interpuestas por antidumping, 50 de ellas contra China. México encabeza esa lista, seguido de Colombia y Brasil.

        La producción global de acero en febrero fue de 143.3 millones de toneladas, con una participación china de 52.2%, según datos de World Steel Association. India Ratings asegura que el país asiático produce y consume más de la mitad de la producción global, por lo que el brote de Covid-19 impactará de forma negativa al sector en el corto plazo.

      La pandemia no pudo llegar en peor momento para la industria acerera de Latinoamérica, debido a que los sectores que más consumen acero en la región arrastran malos resultados, especialmente en México. Las principales economías de la región, de nuevo a excepción de México, mostraron algo de recuperación o estabilidad.

       En el sector automotriz, las perspectivas de las asociaciones responsables del sector en América Latina registraron un panorama preocupante, ya que solo Brasil y Colombia mostraron crecimiento en 2019. En el de maquinaria y equipo, Brasil, México, Chile y Argentina vieron caídas importantes.

 

  La baja en estas actividades contribuyó a la caída de 5% en consumo, y de 8% en la producción de acero crudo en 2019, con saldos de 64 millones de toneladas y de 60.2 millones de toneladas,  respectivamente.

      Para el cierre 2020 se estima un consumo de 66 millones de toneladas, un incremento de 2.8%; sin embargo, la expectativa será revisada nuevamente a partir del análisis que se haga sobre el impacto esperado por la pandemia.

        De acuerdo al director general de Alacero, Franciso Leal: “Aún no tenemos claro el tamaño de la afectación en la demanda (…) pero con los últimos datos de las asociaciones y cámaras responsables de los sectores clave, nos damos cuenta que 2020 será un año muy desafiante para la industria acerera”.