El coronavirus COVID-19 se ha convertido ya en la peor crisis sanitaria global de nuestro tiempo, en lo que va del siglo.  Si bien México y en particular el estado de Baja California dista mucho de presentar la gravedad de la pandemia que se vive en otros países, como Italia y España, incluso otros países de América Latina. Por lo mismo necesitamos tener como objetivo realizar todo lo pertinente para lograr detener al máximo los contagios, o al menos diferirlos. Por lo que todo lo que se haga y se sepa en pro de ese objetivo es relevante.

La principal fuente de contagio proviene de personas contagiadas sin síntomas

Entre la mitad y dos tercios de contagios del Covid-19 se producen durante la fase de incubación de la enfermedad, donde aún no hay síntomas, o incluso aún no se detecta que se está contagiado. Lo cual contradice la creencia de que el virus se difunde sobre todo cuando la persona se encuentra mal, con síntomas, esta  afirmación fue probada por un estudio epidemiológico basado en datos de la epidemia en Tianjin (China) y en Singapur.  Se hicieron estudios con muestras y estiman que el 62% de los contagios en Tianjin se han producido en la fase de incubación de la enfermedad.

Obviamente esto no significa que se elimine las precauciones ante una persona con síntomas, de ninguna manera, lo que nos muestra es el grado de peligrosidad, y del  potencial de crecimiento exponencial de los contagios, y justifica muchas de las medidas propuestas, como el aislamiento.

 

 

Coronavirus y las superficies donde cae 

Se sabe que el virus causante de la pandemia, coronavirus covid 19, por su peso no queda suspendido en el aire, como otros virus, por lo que difícilmente habrá contagios por esa vía, por ello nos han dicho que los cubre bocas no son de gran ayuda, al menos para este virus, entre las personas no contaminadas. Los que deben utilizarlo son las personas contagiadas, para evitar que sean fuente de contagio. El virus al ser expulsado por una persona contagiada, por estornudo, tos, saliva, por su peso cae a las superficies próximas o en el contacto con las personas. De ahí la insistencia a desinfectar continuamente las superficies de nuestro entorno, que son muchas y de diversos materiales, junto con el lavado de manos, justamente por eso, porque es inevitable que nuestras manos toquen distintas superficies.

De acuerdo a los resultados de una reciente investigación publicada por New England Journal of Medicine, centrada en determinar la capacidad de supervivencia del coronavirus en distintas superficies: Cobre, cartón, acero inoxidable y plástico.  Se demostró en cuanto a los distintos tipos de materiales analizados en esta investigación, qué un porcentaje importante del virus ha conseguido sobrevivir conservando su capacidad infecciosa, hasta tres días en superficies elaboradas con acero inoxidable y plástico. La supervivencia del virus con su capacidad infecciosa se redujo drásticamente en superficies como el cartón, donde solo ha conseguido sobrevivir 24 horas. En el caso del cobre, su capacidad de supervivencia es de apenas cuatro horas.

 Los resultados sugieren que el virus podría permanecer con capacidad de infección durante ese tiempo en manijas de las puertas, teclados de computadoras, superficies en el transporte público, teléfonos móviles, o juguetes. En cambio, en superficies de cobre el virus apenas dura cuatro horas.

Motivo por el que es necesario seguir las recomendaciones efectuadas por las autoridades sanitarias y lavarnos con frecuencia las manos, además de desinfectar correctamente utensilios cotidianos como las manejas de las puertas, interruptores de la luz y las superficies de los muebles del cuarto de baño y la cocina.